Un beso nunca viene mal
y más si es en el placard
después nos olvidamos de todo lo que paso.
Podríamos acurrucarnos, dormir la siesta abrazados,
tomar una merienda, y andar en bici por Morón.
Me siento tan estúpida, no se que es lo que pensas.
Yo se que vos no te animas.
Me duele verte. Me encanta verte.
lunes, 20 de abril de 2009
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Soy tan vulnerable a su amor


