Cuando alguien está enojado, y dice cosas que por lo general conllevan a un arrepentimiento, ¿por qué se dice que no se quiso decir, si fue algo que se dijo, y en el momento en que lo dijiste, lo sentiste? Todo sentimiento vale, ya sea estemos tristes, contentos, enojados, alentados, felices. Existiran las malinterpretaciones del otro lado, pero eso está en manos del emisor, las ganas y el deseo de como queremos que la otra persona reciba esas interpretaciones.
Tantos medios tenemos para comunicarnos, que a la hora de proyectar esa comunicación nos olvidamos de lo que queríamos decir. Nos peleamos con X persona, planeamos en nuestra mente lo que vamos a decir. Nos creemos tan sinceros que pensamos vomitarle las cosas en la cara; y cuando llega el momento de hacerlo, nos quedamos y utilizamos el medio más complicado. Nos olvidamos de lo más sencillo que siempre hubo, hay y va a haber: las palabras expresadas por la boca. Quizás intuimos que lo que hicimos estuvo bien; y no está mal. Simplemente que podemos hacerlo más simple de lo que pensábamos que eso que estábamos haciendo era simple. Simplificando las cosas, ya por éste medio me olvidé lo que iba a decir. Lo anoté en mi mente, lo recibirá la primer persona que me pregunte si tengo algo para decir.
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Soy tan vulnerable a su amor



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